Un nuevo integrante a la pareja

Cómo cambia la pareja la llegada de un nuevo integrante

La llegada de un nuevo integrante a la pareja sin duda lo cambia todo, ya sea porque se trate de la llegada de un hijo o de un familiar como la suegra. En el primer caso se podrán sortear de mejor manera los cambios que se avecinan, mientras que en el segundo caso el final será impredecible por la inmensa carga de energía que se adiciona al recinto o lugar.

integrante a la pareja
Un nuevo integrante a la pareja

Pero no creas que sólo la llegada de una persona a la pareja cuenta con el poder para desestabilizar y reacomodar el estatus quo existente. También la llegada de una mascota, un perro o un gato, por mencionar los más comunes, afectarán el equilibrio reinante en la relación de pareja. Porque es un nuevo agente que requiere atención, influirá en la toma de decisiones, sin duda aumentará los gastos e inversiones, también por supuesto se recibirán beneficios y bendiciones, ocupará un espacio real y requerirá que las actividades tradicionales se ajusten y cambien.

El objetivo no es que se generen cambios con la llegada de un nuevo integrante, sino que se aprovechen para seguir mejorando y disfrutando en pareja. Que si llega un perro, sirva de incentivo para salir los fines de semana a caminar y trotar, mejorando la salud física. Que si llega la suegra, sea una oportunidad para que cocine las comidas que más te gustan y disfrutarlas en pareja, sirviendo de unión y felicidad. Que si llega un nuevo hijo, la emoción viviente de ver una pequeña réplica agraciada como si se tratara de un milagro, sirva de energía y revitalización de una relación emocional.

Seamos conscientes que tres son más que dos, lo cual implica que los recursos y activos se deban repartir entre más opciones. Las matemáticas nos enseñan esta verdad la cual no es absoluta porque un nuevo integrante puede aportar más de lo que saca. Todo dependerá del optimismo que profeses y si prefieres ver el lado negativo o el positivo del asunto.


Tips para evitar que la llega de un nuevo integrante te afecte:

  • No estresarte de antemano pensando lo peor, y dejar que cada día transcurra.
  • No dejar de hacer lo que más te gusta por temor a que afecte a la tercera persona. Recuerda que no debes sacrificarte sino disfrutarlo.
  • Definir hasta donde te dejarás influir o no, determinando límites.
  • Se tu mismo y deja fluir la vida.
  • No te aferres al pasado y a los hábitos insignificantes, que representan poco valor, y en vez de ello crece y evoluciona, se flexible y acomódate.

Los hábitos de la pareja podrían verse afectados con la llegada de un nuevo integrante a la familia, como la salida de rumba, tener relaciones íntimas a cualquier hora y donde sea dentro del hogar, compartir con amigos y realizar fiestas sin límite de tiempo, poder salir de paseo en forma intempestiva, poner alto el volumen de la música, ser libre y hasta desorganizado.

Por ello, debes evaluar si estas dispuesto a aceptar y darle la bienvenida a una nueva persona para que afecte tu bienestar actual. Si tienes la opción de escoger, piénsalo dos veces y elige a conciencia. Si es un hecho inesperado, dale la bienvenida y atrévete a cambiar. Sin duda perderás cosas, pero podrás ganar otras. Un hijo te restringirá tu libertad pero te dará incentivos emocionales para trabajar más duro y emprender nuevos proyectos. La madurez y el crecimiento es inevitable, pero es preferible que tu tomes la decisión y no otros la hagan por ti.

Posiblemente ya no puedas tener relaciones íntimas en la cocina o en la sala, pero podrás ingeniarte otros lugares donde obtener el placer.

Tal vez ya no puedas hacer las fiestas, fumar y emborracharte, hasta altas horas de la noche, o ser irresponsable, pero podrás deleitarte con la sonrisa del bebé y la alegría cuando te llama papá o mamá.

 

“Imagen por cortesía de Michal Marcol /  freedigitalphotos.net