Qué significa ser pareja

¿Qué significa ser pareja?

Ser pareja es una decisión de dos voluntades, la cual se renueva todos los días, en cada minuto con nuestras actuaciones, detalles, sentimientos, comunicaciones, detalles, servicio, actos de generosidad. Por ello, ser pareja dista mucho de ser un tema infinito, por más que existan contratos y el deseo inicial.


Ser pareja  significa unir esfuerzos para lograr más y hacer más agradable la vida. Porque de eso se trata, divertirse y crecer, aprender mientras se hace entretenimiento, acompañar unas veces como el tiple lo hacer con la guitarra para luego cambiar los papeles y roles entre sí y mutuamente, sin que exista envidia ni sacrificios.

Ser pareja nace de una atracción y un gusto físico, el cual crece y se desarrolla para incursionar en otros campos, el intelectual en donde se pueden discutir y planificar la construcción de proyectos, el emocional para sentir a plenitud la felicidad o la tristeza, el miedo y a serenidad, lo inesperado y lo confiable. Porque todas las emociones tienen su lugar en la relación de pareja, y debes sortearlas de la mejor manera.

Pareciera en un comienzo que la relación de pareja se configura solo para ser felices, y la verdad es que es un objetivo noble y superior, pero también la pareja debe estar presente para superar las dificultades, las tristezas y desaciertos. La superación de las emociones y eventos negativos, le facilitará a la pareja precisamente alcanzar la felicidad o por lo menos seguir persiguiéndola como objetivo mayor.

Se dice que la pareja debe estar presente en las buenas y las malas, en la riqueza y la pobreza, en las alegrías y las tristezas. No siempre será fácil cumplir a cabalidad este precepto, porque la presencia o carencia de la satisfacción de las necesidades básicas, impiden que afloren otros atributos como el servicio o la generosidad, la entrega o la compasión, el amor incondicional. No se le podrá pedir a una persona que tiene hambre que sea comprensiva, o a una que siente ira que sea tolerante. Pero si se logra ver a la pareja como un aliado y no un enemigo, siempre se podrán sortear en pareja los inconvenientes que se presenten.

La pareja ha surgido de una elección libre, en donde han sobresalido ciertas cualidades y atributos, que han provocado la atracción y deseo de compartir. Estos beneficios y atributos deberás atesorarlos y guardarlos en tu mente y corazón, para sacarlos a relucir cuando te encuentres ante la tempestad, y el horizonte no se vislumbre a lo lejos. Cada vez que aparezca un pensamiento negativo que afecte la relación de pareja, podrás reemplazarlo por otro positivo y amable.


Una pareja se configura con los años de convivencia, de la misma forma como el cayo muestra el trabajo realizado. Sin embargo, no se habla de parejas infinitas en el tiempo sino de renovaciones de votos durante todos los días. No se habla de una felicidad permanente sino de su búsqueda intensa. No se habla de acuerdos tácitos sino de construcción de proyectos y de voluntades, No se habla del amor magnificado sino de amor en los detalles, que se dan cada día.

Es más fácil dejar una pareja que buscar por todos los medios los puntos de contacto para seguir construyendo, identidad y afinidades. Es más fácil echarle la culpa de los desaciertos y fracasos al otro, en lugar de buscar mejoras en nuestras propias actuaciones. Parece más fácil iniciar una nueva relación que luchar por la que actualmente se tiene. Pero si no mejoras tu mismo, seguirías en picada una y otra vez, porque debes ser lo suficiente flexible y gallardo para seguir mejorando y creciendo.

La relación de pareja no se mide por el tiempo sino por lo que hagas en cada día, el amor que le pongas y los hechos que realices, así como la madurez para callar en el momento preciso y hablar cuando lo debas hacer, en un constante tire y afloje, una dar y recibir, una entrega y mutua exigencia. Ser pareja es lo más grande que puedes realizar.