Que equipaje trae cada uno

Cuando comenzamos una relación llega cada uno con una maleta de vivencias experiencias, traumas, formas de relacionarnos, formas de hablar y escuchar, etc…

 Cada persona llega con su propio equipaje o maleta

Cada persona llega con su propio equipaje o maleta, llena de temores y experiencias, influencias familiares, vivencias y emociones impregnadas a veces en el inconsciente, imborrables pero ocultas. Nunca terminarás de conocer a la pareja por más que te relaciones todos los días y de manera continuada. A veces están presentes traumas que sólo salen a flote ante determinadas circunstancias extremas, situaciones similares que despiertan el malestar que se tenía guardado en lo más profundo.

Una relación es un deseo mutuo, para generar compañía y compartir, sin perder la individualidad propia que traía cada integrante de la pareja, o que esconde en su equipaje. Sin duda, existirán aportes en doble vía, a veces cambios de comportamiento y de hábitos, propios de la convivencia. Pero se establece la pareja para mejorar y avanzar, no para ceder indefinidamente ni mucho menos para despersonalizarse o cambiar de raíz.

El ser humano es vasto y complejo, muchas veces no se puede descifrar lo que viene en la maleta, hasta el punto de que se llega a decir que el éxito o la felicidad de una pareja, es una verdadera lotería. Porque hoy te puede gustar tu pareja y su forma de ser, y mañana te puede mostrar un ángulo o actuación que no esperabas y te disgusta. En ocasiones lo podrás manejar y superar, pero otras veces será irremediable e irreconciliable. La clave de la convivencia en pareja, consiste en no idealizar ni las relaciones ni al cónyuge o novio. Nadie es perfecto, y podemos cometer errores, desde que los reconozcamos, pidamos disculpas, decidamos sinceramente mejorar.

En otras oportunidades, existirán diferencias de gustos o formas de ser, las cuales debemos aprender a respetar. Por ejemplo, no se justifica impedir que el marido vea un partido de fútbol de su equipo favorito. Tampoco que la mujer se divierta saliendo a tomar un café con amigas. Las relaciones de pareja deben aceptar las diferencias, que cada persona trae su propio equipaje, y no exigir sacrificios innecesarios.

No hay nada que más deteriore una relación que exigir pruebas de amor. Poner al cónyuge o al novio a escoger entre la actividad y mi cariño. No se justifican las pruebas ni este tipo de juegos, que sólo generan malestar y desgaste en la relación. Porque no existe forma de comparar, entre ver un partido de fútbol y acompañarme a una reunión con mis amigas o amigos. Nada que ver.

Tampoco esperes, que si tu pareja es alcohólica o le gusta apostar en forma desmedida y abusiva, vaya a cambiar de la noche a la mañana, por el amor que te tiene. Tampoco creas que tú serás capaz de modificar los patrones y hábitos que se encuentran bien arraigados y acuñados en tu pareja. Es un sofisma de distracción que no se hará realidad en el futuro. Debes conocer a tu pareja lo más que puedas, aceptarla como es o no hacerlo, sin dejarte llevar por creencias de que el amor y el futuro lo puede todo.

Cada persona trae una maleta llena de obsequios y recuerdos, algunos positivos y otros que lo son menos. Se quiere a la persona por el global, la suma e identidades, a veces por hechos inexplicables a la razón, pero que siguen siendo válidos. Si se presenta un hecho que incomoda pero que no afecta tanto en el global de la persona que amas, puedes dejarlo pasar, y perderte algo. No todo es perfecto y lo bueno puede siempre superar a los  pequeños aspectos negativos. No de otra forma has elegido a la persona como tu pareja, tu compañero o compañera de viaje.