¿Le debo decir todas las cosas a mi pareja?

Le debo decir todas las cosas a mi pareja o me debo guardar algunas cosas para mí?

La pareja es una bendición porque el trabajo en equipo permite lograr mejores y nuevas cosas, como dar y recibir amor, entretenerse, dialogar, desarrollar vínculos, y hasta incrementar el capital y patrimonio. Pero otras tantas cosas son individuales y personales, que son del resorte exclusivamente tuyo, como algunas fantasías y sueños, algunos temas laborales que no siempre serán de interés del otro.

No todo pertenece al resorte y ámbito de la pareja, porque algunos temas y actividades pueden tratarse con otras personas, el padre o madre, el hermano o hermana, el amigo o amiga, el jefe o subalterno, el encuentro espontaneo con un desconocido. No todo debes participar a tu pareja, pero eso si debes ser claro en ello.

Existen dos aspectos que se deben vigilar cuando decides participar o no a tu pareja con algún  tema. Lo primero es si se es conveniente debatir el tópico o dejarlo dentro de tu ámbito íntimo, y lo segundo es la manera en que debes comunicar tu decisión, si existe alternativa de réplica y reconsideración, o si se una decisión tomada y sin vuelta atrás.

Lo que debes aprender es que no debes rehuir del conflicto, por facilismo y excesivo practicismo, a la vez que tampoco debes convertirte en una fuente permanente de conflicto con tu pareja, escudados en un deseo de transparencia exagerada. Encontrar el equilibrio es la clave. Existen temas en los que debes poner al tanto a tu pareja, por ejemplo que te encuentras descontento con tu trabajo y ya no soportas a tu jefe, para recibir apoyo pero no siempre recomendaciones, porque la decisión final de si te quedas o continúas en el trabajo será de tu exclusivo resorte, pero el inconveniente es que si te retiras sin tener otro puesto podrás afectar las finanzas familiares lo cual incluye a tu pareja.

Si tuviste un sueño con un amigo o amiga y tu pareja es celoso o celosa, tal vez no sea la mejor decisión comentarle al respecto, porque podría armarse una debacle en donde no existe. Pero si te levantas una mañana con ganas de realizar más deporte o de cumplir un sueño que tenías de adolescente, como aprender a tocar guitarra eléctrica, pudiera ser interesante comentarlo y compartirlo sin ninguna reserva.

Lo clave es que no existen reglas absolutas en lo que refiere a las relaciones entre las personas, porque cada una se puede comportar en forma diferente para beneficio de ambos. Algunos temas será de dominio público, otros exclusivamente de la pareja, y otros tantos solo serán de tu intimidad como persona, sin que existan culpas o remordimientos, como el hecho de que te pareció atractivo o interesante algún personaje, lo cual no implica que debas ser infiel y mucho menos tener que comunicarlo para generar celos o conflictos. Tú eliges lo que debes decir, para conveniencia tuya y del bienestar de tu relación.