La salud de la pareja

Factores que influyen en la salud de la pareja

La salud de la pareja depende de varios factores entre los que se encuentran, el desarrollo integral tanto a nivel individual como de familia, el manejo del dinero, las actividades que se desarrollan en conjunto, entre otras.

Existirán aspectos de crecimiento personal que serán del resorte exclusivo de uno de los dos, como su carrera profesional, sus aficiones y gustos, hobbies, relaciones con sus padres e hijos, mantenimiento de relaciones con amigos, algunos de los cuales venían con anterioridad a que se conocieran y formalizaran como pareja, aspectos que se deben respetar y apoyar.

El apoyo que puedes realizar como pareja a la relación, puede ser variado, iniciando por aceptar la individualidad de las necesidades de la otra persona, perdonando los errores, permitiendo el espacio para que se satisfagan estas necesidades particulares, incentivando para que se propicien, patrocinando su realización, y hasta compartiendo las mismas actividades cuando se considere oportuno. La salud de la pareja es un aspecto fundamental que atañe a los dos y a toda la familia.

En forma paralela, la pareja podrá desarrollar proyectos comunes, relacionados con la familia, como planear la llegada de hijos, la construcción de una nueva vivienda, la salida de vacaciones, la realización de algún deporte que les agrade practicar en conjunto, desarrollar una empresa, meditar, leer, ir al cine, salir a pasear y entretenerse. Cientos y hasta miles de actividades y proyectos de vida podrán realzarse en pareja, involucrando los diferentes aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales.

Lo mundano y lo espiritual, pueden convivir, y deben ser campos de crecimiento personal y de la pareja. Ir a una obra de teatro con la misma fluidez que sentarse a meditar en un jardín cercano. Degustar de una comida amenizada con una buena música o salir a trotar todas las mañanas cerca a la casa. Ser socios activos de clubes de la lectura para incentivar este fabuloso medio de aprendizaje o jugar al tenis por las noches para mantenerse en forma física. Respaldar causas sociales como la construcción de vivienda autosostenible o asistir a clases de baile. La salud de la pareja involucra variados aspectos que se deben explorar.

La salud de la pareja incluye disfrutar de esa misma variedad, romper paradigmas y limitaciones, salirse de la zona de confort tradicional y a la que estamos acostumbrados, para incursionar en nuevos campos y actividades que se puedan realizar en conjunto. Para ello, debes permitirte comer nuevos alimentos, salirte del molde, hacer cosas que le gustan a tu pareja y que nunca habías realizado, como asistir a una charla sobre Yoga o meditación, acompañarla a los cursos de psicología y ejercicios físicos preparatorios para el parto, lanzarte en cometa y realizar actividades extremas, visitar en vacaciones nuevos y escondidos lugares diferentes a los tradicionales y comunes que solías asistir, y conocer nuevos amigos todos los días.

Para la salud física de la pareja, sin duda debe involucrarse un programa de actividad física, en el que se involucre ir al gimnasio con regularidad, caminar mucho, hacer deporte aficionado o competitivo, desempolvar la trotadora, comenzar a ensayar nuevos juegos, bailar mucho en pareja y hasta tomar clases de danza, practicar aerobics, hacer sesiones diarias de yoga y estiramiento, montar en bicicleta, escalar montañas, es decir todo un menú de variadas y divertidas actividades, que promuevan y cultiven la salud física.

En el campo de la salud mental, la pareja puede incentivar el hábito de la lectura, las charlas y seminarios para debatir y profundizar sobre cada uno de los temas, participar en concursos que involucren conocimientos generales, ver vídeos sobre historia reciente o antigua, comentar noticias de actualidad durante el desayuno, capacitarse y mantenerse ambos en constante actualidad y desarrollo mental.

El desarrollo de la inteligencia emocional de la pareja, ayudará a la salud general, ser personas cada día más felices, optimistas, con ganas de servir y de vivir plenamente, interesadas en compartir, en aceptar sus mutuas diferencias para aprovecharlas para el crecimiento y desarrollo de la pareja y de cada uno de los integrantes de la misma. La salud de la pareja es posible cuando se mira con integralidad.