La diferencia de edad en la pareja: El corazón no tiene arrugas

La diferencia de edad en la pareja: El corazón no tiene arrugas

Y, de pronto, sucede. -¡Pero si podría ser su padre! ¡Esa solo va detrás de su dinero! ¿Cuántos años se llevan? ¿Quince, veinte? No es normal. No, no.- Seguramente, estas palabras nos resultarán familiares. Si no lo hemos oído a terceros, lo hemos pensado nosotros alguna vez. Y por ser más delicado y no decir: -¡qué nos importa lo que la gente haga con su vida!-, me limitaré a la sobradamente conocida sentencia: “para el amor no hay edad que valga”. ¿Qué él sufre de próstata, gastritis o sordera y ella escucha One Direction en su iPod? Si ella está segura, da igual. Son felices. Incluso puede  que más que nosotros. ¿Qué él, estudiante universitario cuyo look más formal es la camisa por fuera y unas converse con vaqueros de pitillo, es feliz con una mujer con más marcas de historia en la piel que en el alma? Pues bien por ellos.

El verdadero problema no radica en lo que puedan pensar los ajenos. La dificultad se origina cuando, en el seno de la propia relación, un miembro se avergüenza de mostrar este tipo de relación y, por ende, decide mantenerla en la clandestinidad. Por ello, antes de comenzar “algo serio” con alguien que sea mayor o menor que nosotros debemos realizar un pequeño examen de conciencia: ¿estoy dispuesto a enfrentarme al mundo por mi pareja? O, mejor dicho ¿la quiero suficientemente? Seamos realistas: al más joven lo van a tachar de interesado, de ir tras su dinero. Y el veterano se va a convertir en un asaltacunas. Hemos de estar preparados y tener el suficiente potencial emocional para enfrentarnos a estas acusaciones.

Ante tal situación, la solución es muy sencilla. Por una parte, hay que ser abierto. ¿No estamos con la persona que queremos? Pues tratémosla como tal y no como un monstruo que saquemos a pasear cuando nadie nos vea. Hay que compartir nuestra relación con nuestra familia, nuestros amigos, desde el comienzo y, claro está, no con bochorno, sino con seguridad y orgullo. Mantener la relación en secreto dará la razón a aquellos que piensan que es perjudicial. Incluso si terceros no lo piensan, empezarán a desconfiar cuando vean que uno mismo no está seguro. Y es muy difícil que una relación funcione si te avergüenzas de ella.

La diferencia de edad en la pareja
La diferencia de edad en la pareja

La otra cara de la moneda es no obsesionarse. ¡Ignora esos comentarios de gente envidiosa, frustrada y con vidas aburridas! ¡Ríete de esos comentarios, de términos tipo “asaltacunas”! Y siente pena por ellos porque tú eres feliz. Y criticar la vida ajena es señal de lo insubstancial que es la suya propia. La indiferencia es la mejor ofensiva o, como se suele decir, “los mejores palos son los que no se dan” ¿Quién es el que ha de sentirse feliz, seguro y cómodo con su pareja? Nosotros, punto.

Ahora bien. ¿Podemos encontrar alguna causa universal que origine las relaciones con diferencia de edad? Quizás, y es el pensamiento más extendido, la admiración. La experiencia, la autoridad, el saber exactamente qué es lo que se quiere…dan morbo. Y ya no hablemos del sexo. O mejor, sí, hablemos. Cuenta la leyenda que los maduritos son las personas más experimentadas. El sexo es uno de esos aspectos que mejoran con los años. Y si eso no da morbo, querido, busca un coro porque eres castrati por naturaleza. Por otro lado, también se sospecha que a las personas mayores les gusta estar con jóvenes por necesidad de nuevas experiencias, por no sentirse viejos. Es como si por tener a tu lado a alguien más joven, se fuera a pegar algo, una especie de lifting psicológico.

Pero ¿y si dejamos en un segundo plano los viejos prejuicios y los cuentos infundados? Quizás sea realmente el amor que, originado por la causa que sea, llene de forma incondicional a una persona. Puede que, muchas veces, sea complicado encontrar cierta afinidad entre los achaques de la edad y la inmensa fortaleza propia de la juventud. Pero, si se quiere, funciona. ¡No perdamos el tiempo en vanas lamentaciones! ¿Acaso al corazón le salen arrugas? ¿Dónde puede estar el error si se trata de amar sin prejuicios? Quizá los que cometen el error sean los que ponen límites a su corazón. Una cosa está clara: en el amor se prefiere jugar y perder que no jugar porque los demás no te animen.

 

Imagen por cortesía de David Castillo Dominici / freedigitalphotos.net