Existe realmente una decisión de pareja

Existe realmente una decisión de pareja

La vida está llena de ideales, y en la relación de pareja sí que existen los ideales. La prueba es el amor, la comprensión, la generosidad, la entrega, el servicio, todos son aspectos que forman parte del ideal en la relación de pareja y del mantenimiento diario de la pareja. Puede existir realmente una decisión de pareja si no se exagera en los estereotipos de los ideales.


Por ello, hablar de que en las decisiones de pareja, éstas se deben tomar de manera simultánea, consciente y con total acuerdo y agrado, es parte de los ideales, que se deben resolver. Ya que para efectos prácticos, no siempre se coincide en las apreciaciones, en la manera de ver y analizar las cosas, en los sentimientos y necesidades, los cuales con seguridad diferirán, porque estamos hablando de seres individuales y diferentes, que se pueden complementar pero no necesariamente coincidir. Los errores son posibles pero se deben remediar.

La toma de decisiones en las empresas puede darnos luces sobre si existe realmente una decisión de pareja:

  • El área a quien directamente le atañe el tema y responsabilidad, debe tener la última palabra. Si el tema es comercial, la última decisión o voto definitorio de la decisión, debe tomarlo el área directamente responsable, sea la comercial o la administrativa o la financiera. Para el caso de la pareja, si se encuentra claro que la decisión afecta más a una u otra persona, entonces debe ser ésta la que determine y dé el voto final. Por ejemplo, asumir si acepta un muevo trabajo o si se vende su guitarra o si realiza un viaje de estudios al exterior o si realiza una determinada dieta.
  • Cuando no existe con claridad un área especifica en donde responsabilizar la toma de la decisión, ya que afecta a toda la empresa y negocio en general, se puede acudir a la votación, a la mayoría simple o absoluta, a delegar la responsabilidad en la cabeza o gerencia general, o a negociar hasta que ambas partes encuentren el acuerdo. En el caso de la pareja, cuando ambas partes mantienen el mismo poder, el aspecto a discutir les afecta por igual, lo mejor es sentarse a dar y recibir, conceder para recibir a cambio, es decir negociar ya sea el manejo del dinero u otro aspecto, hasta que ambas partes estén de acuerdo con la decisión.

Lo importante es que no se tomen decisiones a la fuerza ni de mala gana, en donde cada uno valla por su lado sin importar el parecer de la otra persona. Con serenidad y con sagacidad, siempre se podrán encontrar alternativas para negociar y luego poder tomar las decisiones que convengan a todos.

Algunas reglas para tomar decisiones en pareja:

  • No deben existir ganadores y vencidos. La relación en conjunto debe ganar.
  • Cuando no se está listo para tomar la decisión, se debe postergar en espera de nuevos argumentos, nuevas cartas, nuevas soluciones, nuevas luces que den viabilidad.
  • Escuchar y comunicar hasta la saciedad, nunca sobra y siempre es oportuno.
  • Pensar en soluciones gana y gana, que ambas personas salgan satisfechas.
  • Desarrollar la empatía para ponerse en el zapato del otro, entender y ser serviciales.
  • Aquietar las emociones, y no tomar decisiones en caliente.

Al final, el objetivo con la toma de decisión es que ambas partes se sientan ganadoras, la relación de pareja se fortalezca y continúe creciendo, para bienestar y salud de ambas partes . Para lograr esta meta, cada integrante de la pareja debe tener claros sus objetivos y logros que espera alcanzar con la decisión, los beneficios reales, si son trascendentales o se pueden aplazar, para que se puedan satisfacer los beneficios de la pareja, en el caso de que vayan por vías paralelas, y no se encuentren en el camino.


En las relaciones, es muy importante desarrollar la actitud de servicio, encontrar en el amor a los demás un beneficio y la alegría. Sentirse contentos y plenos con el servicio, hacer el bien, dar y compartir con generosidad.

En la toma de decisiones no siempre se llega a un acuerdo desde el comienzo ni mucho menos a que todos pensemos y deseemos lo mismo desde el inicio, pero con buena voluntad, amor y actitud de servicio, encontrar la manera creativa para que la pareja y su relación salgan fortalecidas con la decisión. Puede existir realmente una decisión de pareja, si se identifica el rol de cada protagonista y se aprende a dar.