El valor de ser madres

El valor de ser madres y su significado

Las mujeres, como todo ser humano, anhelan encontrar el sentido de sus vidas. Tener una causa por la que luchar, por la que levantarse todos los días e ir a trabajar; sentirse movidas por una motivación superior, que empuja irrefrenablemente a seguir adelante, a saltar obstáculos, a sobreponerse a momentos difíciles, a sentirse útiles y felices, a pesar de todo…

El valor de ser madres
El valor de ser madres

Es habitual sentir la maternidad como ese algo especial que puede dar todo el sentido a la vida de una mujer. Hay muchísimos motivos más, por supuesto: la relación con las personas que amas, tener éxito en tu profesión, aportar cosas nuevas y de valor a los tuyos, a la comunidad, o incluso al conocimiento de la humanidad. Pero que la naturaleza haya “regalado” a las mujeres un papel protagonista en la reproducción, un papel tan especial e íntimo en la creación de una nueva vida, suele ser visto, y vivido, como una de las cosas más valiosas e importantes en la vida de las mujeres.

El valor de la maternidad empieza desde el primer momento, en el que la mujer pone su cuerpo al servicio de la naturaleza. Este momento puede ser más o menos consciente, pero los cambios corporales en todas las variables (de peso, volumen, cambios hormonales, cambios de gusto…) serán muy notables.


Ser madre puede tener muchos significados y un valor especial vinculado a cada uno de ellos. Nombres como fortaleza, generosidad, emoción, regalo, magia, vida… pueden ser evocados en referencia a la maternidad.

Ser mamá, por decisión o casualidad, puede convertirse, y lo es en muchísimos casos, en la guía para el resto de tus días. ¿Qué puede tener mayor valor que esto?

La maternidad supone retos que empiezan con el embarazo, pero ya no van a terminar nunca. Los lazos que unen a la nueva personita, los cambios en su crecimiento, en la formación de su personalidad, en una madurez con decisiones propias que no siempre serán las que una madre querría, formarán parte tanto del día a día de la mujer, desde el punto de vista pragmático, como del futuro y las prioridades en su vida, desde un punto de vista más filosófico.

 

“Imagen por cortesía de Marin/ FreeDigitalPhotos.net”.