El mundial de fútbol y la pareja: síntomas y remedios

El mundial de fútbol y la pareja: síntomas y remedios

¡Ya ha llegado! ¡Ya está aquí! Un campo de perfecta hierba color verde brillante, veintidós hombres de cuerpos perfectos, noventa minutos de excitación, gritos y frenesí… ¿Suena bien verdad? ¿Y si a ello le añadimos un mes de partidos, discusiones constantes por la televisión y plena ignorancia por parte de tu pareja? Prepárate la botella de vino, cómprate unos tapones para los oídos y ármate de paciencia porque ha llegado la fiebre del fútbol. Ya está aquí el mundial. Sí, hija, sí, no pongas esa cara y resígnate. Un mes entero de partidos y discusiones.


Quizá te guste el futbol ¡Perfecto! Tu pareja y tú tendréis un precioso momento de dos por afinidad de gustos. Si te aburre o te resulta intrascendente tienes dos caminos: guardarte el disgusto y sácalo cuando no baje la tapa de la taza o no saque la basura; o, cómo no, ser un monstruo intolerante y despiadado por el simple hecho de mirar al televisor y fruncir el ceño. Cariño, solo te digo una cosa: sabías cómo era antes de estar con él y tú sabes, porque no eres idiota, que los fanáticos anteponen su pasión ante cualquier otra cosa.

Ahora veamos, ¿cuáles son los síntomas de esta fiebre del mundial de fútbol? Hagamos una lista. Primero, ¿cualquier conversación, por insustancial que sea, conduce al fútbol? Sabemos que es un evento “especial” que se realiza cada cuatro años. Para ellos es uno de los momentos más importantes de su vida. Así que olvídate de tiernas y profundas conversaciones sobre vosotros, sobre vuestros proyectos pues, ahora, lo único que importa es quién metió gol, quién fue el desgraciado que hizo la falta y qué árbitro de no sé dónde es un incompetente. Porque esa es otra, a todos les posee el espíritu del técnico especialista en futbol, saben más que nadie, no se les puede discutir, gritan criticando la alineación, por qué no pasa la pelota, por qué no recorta etc. etc. Dan ganas de decirle: mira niño, haberte metido a entrenador si eres tan entendido pero, puesto que no lo eres ¡cállate!

mundial de fútbol: a festejar ese gol en pareja
mundial de fútbol: a festejar ese gol en pareja

Otro síntoma es la “impulsividad posesiva”. Tu pareja se vuelve una bestia insaciable obsesionada con la televisión. No tienes más remedio que tirar de internet, o estamparle el televisor en la cabeza. Pero no, hay que ser inteligente, sonreír y echárselo por cara cuando quieras hacer algo que a él no le guste del todo: llevarlo de compras, invitar a los amigos a casa, visitas a la familia…

Y por si fuese poco aguantar a tu pareja en tal estado de irracional embelesamiento, tenemos también a sus colegas. Algunos partidos serán en el bar. Mejor, así tienes tiempo para relajarte, leer un poco y darte un buen baño caliente. Pero, y hazte a la idea, otros serán en tu casa. Ello implica aguantar los griteríos de esta “fiebre mundialista”, descontrol a la hora de comer y de beber y, lo más increíble, serias discusiones que empiezan en empujones e insultos y acaban en saltos de alegría y tiernos abrazos. Lo mismo te digo, guarda durante un rato el látigo y expresiones del tipo “que te aguante tu padre en tu casa” e intenta ver la parte positiva.


¿Cuál es la parte positiva? Tenemos muchas posibilidades, piensa un poco que no todo está perdido. Por ejemplo, un razonamiento lógico: si tu pareja es un forofo del fútbol e invita a sus amigos también futboleros, ellos tendrán parejas que, quizá y seguramente, padezcan el mismo calvario que tú. Así que saca esa disposición y esa iniciativa que te preceden e invítalas también. De ese modo, podrás hablar en buena compañía de cosas bastantes más interesantes que el deporte rey. Otra posible solución puede ser compartir algunos partidos con tu pareja. Así tendrá una imagen casi divinizada de ti y tú podrás ver el extraordinario físico del alemán Thomas Müller o del ruso Lukas Podolsky. Buscadlos en internet, hacedme caso. Y, por último, es innegable que el deporte despierta pasiones y su lado más salvaje por lo que que, cuando lo veas con el ánimo levantado, aprovéchate. Después de todo, puedes vivir la intensidad del fútbol, un perfecto mundial en pareja.

En fin, la moraleja es: El mundial de fútbol dura tan solo un mes cada cuatro años y tu pareja es tu pareja y lo será mientras ambos trabajen por ello. Tendrás que soportarlo, al igual que él soporta otras pequeñas cosas de ti. Y siempre puedes sacar provecho. Final feliz.

 

“Imagen por cortesía de bplanet/ freedigitalphotos.net”