Dinero en la pareja

Como influye el dinero en la pareja

Uno de los temas más neurálgicos y difíciles de manejar en la relación de pareja es el dinero. Deberían ser las emociones, como los celos o el miedo, tal vez la forma de pensar y el criterio sobre determinadas situaciones de la vida, o las mismas diferencias religiosas. Pero no, el tópico más álgido en el que se presentan con mayor frecuencia las discusiones de pareja, tiene que ver con los temas materiales, las posesiones y el dinero. El dinero en la pareja es un tema crucial en el bienestar de las relaciones.


Antes de poder administrar y gestionar el dinero de pareja, se debe primero identificar las razones que llevan a que las personas discutan tanto sobre los temas monetarios, quién debe encargarse de las decisiones de pago, de qué tipo de cuentas, en qué se debe gastar y en qué no conviene. El dinero en la pareja debe abordarse a tiempo.

Existe una marcada tendencia en las sociedades y especialmente en las culturas occidentales, a considerar el dinero como una herramienta de poder, imagen y liderazgo. El éxito se suele medir en función de la mayor cantidad de dinero que se acumule y por ello se le da al dinero una relevancia a veces justificada y en otras no tanto. Sin importar en este momento la discusión filosófica y práctica, de si el dinero es importante para la felicidad y nuestras vidas, el hecho real es que el manejo del dinero es un factor de relevancia para las personas y en especial para las parejas.

Muchas relaciones de pareja se pueden romper y fracturar por no ponerse de acuerdo en el manejo del dinero, en quién debe gastar qué y cuánto, en los celos ya no de pareja sino de quien gana más dinero, especialmente si existe machismo y la mujer recibe un ingreso mayor. Las relaciones de pareja deben superar rápidamente las preconcepciones y paradigmas acerca del manejo del dinero, si no quieren que este tema se les convierta en un verdadero karma.

  • La mejor manera de gestionar el dinero en pareja es hacer un presupuesto de gastos en donde se incluyan primero los egresos fijos comunes a la pareja, como los gastos de servicios públicos, arriendos, préstamos, impuestos, educación, gastos de salud, comida, entre otros. Luego se encontrará una fórmula para aportar cada uno a un fondo común en forma proporcional a los ingresos recibidos, es decir un porcentaje de los mismos.
  • Otra forma de organizar las cuentas y gastos familiares es que cada uno se encargue del pago de unas determinadas cuentas, por ejemplo, una persona se encarga del préstamo de vivienda y la otra del auto, alguien del pago del agua y el otro de la energía, y así sucesivamente.

El ideal en la relación de pareja es que se entienda que el dinero es un medio y no un fin, para restarle la trascenderá y las disputas. Que se pudiera idealmente mezclar en una sola cuenta los ingresos recibidos, para sumarlos y luego gastarlos e invertirlos en forma conjunta y mancomunada, sin que se presenten demasiadas fricciones, y las pocas que ocurran se puedan solucionar en forma amigable, programada y racional.


Una de las claves para la gestión del dinero en pareja, es verlo racionalmente, no dejar que las emociones intervengan para discutir, dejarse afectar por la falta o exceso, los inconvenientes y las necesidades. Ambos hacen parte de una empresa, la cual deben administrar, profesionalmente y eficientemente. No trate de mezclar la razón con la emoción, porque una cosa es la gestión del dinero y otra diferente el amor que se tenga por la pareja.

En algunas parejas, les funciona la independencia del dinero y el respectivo manejo económico, en donde cada una gasta de acuerdo con sus ingresos y posibilidades, realizando fondos comunes para determinados gastos, pero de allí en adelante cada quien ahorra o gasta en forma libre y sin control por parte del otro. Sin embargo, la inestabilidad en el empleo, hace que la vida de vueltas, requiriendo que la pareja trabaje en equipo, en algunos periodos uno de los dos se echara en hombros el aspecto material de la pareja mientras el otro trabajara en otros aspectos familiares, y luego podrán revertirse lo papeles, sin que existan trauma o limitaciones. El manejo del dinero en pareja seguirá siendo un tema de análisis y discusión, pero hay que saberlo llevar al campo racional para alejarlo del emocional.