¿Cómo saber con que familia festejar?

Se acercan las fiestas ¿Con que familia festejar: La mía, la de el, o con amigos?

Cuando se acercan las fiestas de fin de año, surgen emociones encontradas. Para algunos es motivo de festejo y alegría desbordante. Mientras que para otros no pasa de ser un episodio intrascendente y aburrido. Depende de la personalidad de cada persona y de sus experiencias pasadas. Porque como dice la frase popular, cada quien emite su concepto dependiendo de cómo le haya ido en el baile. Con qué familia festejar? Depende.

Te imaginas lo que puede ocurrir cuando se discute en la pareja, con qué familia festejar? Con seguridad las emociones se potencian, los sentimientos se magnifican, los conflictos pueden hacer su presencia.

La verdad, es que la etiqueta y costumbres del pasado, que indicaban que lo normal es que los hijos debían pasar las fiestas de fin de año con sus padres, como indicativo de su afecto y aprecio, ya no va más. Peor aún, cuando se analiza que cada integrante de la pareja debe reunirse con sus respectivos padres, y es imposible dividirse en dos para ir a donde la familia de cada uno de los dos cónyuges.

Por ello, es muy válida la pregunta, con que familiar festejar?, la del esposo o la de la esposa, los amigos de él o de ella, con los hijos o sin ellos, en privado o en una fiesta pública. Es decir, surgen muchas dudas, que es mejor resolverlas rápido, a menos que desees amargarte los días previos y la misma noche de fin de año. En especial para no herir susceptibilidades, ya que cada persona tiene vínculos familiares más o menos arraigados.

Vida familiar rica
Vida familiar rica y satisfactoria

Cualquier recomendación que se dé al respecto, podrás tomarla bien o mal, dependiendo de sí apoyan lo que de antemano estas pensando. Por ello, lo mejor es que hagas lo que te nazca en este momento. Si no sientes ganas de ir a donde tus suegros o familia de tu cónyuge, debes expresarlo, así como deberás aceptar que tu pareja tampoco desee encontrarse con tus hermanos y aún con tus padres, para festejar un evento tan importante como es el fin de año.

Afortunadamente, la juventud e irreverencia de muchos de ellos, nos están demostrando que no hay nada peor para la salud física, mental y emocional, que fingir, así como hacer las cosas porque te tocan sin ninguna justificación ni posibilidad de análisis.

El ideal es que intentes ser coherente con tu bienestar y deseos, para pasar las fiestas de fin de año, con quien más te convenga y te agrade. Sin imposiciones ni falsedades. Sin posturas ni acciones forzadas. Sin involucrar los negocios y el trabajo.

Tampoco se trata de que seas irrespetuoso con los familiares de tu pareja o con tus mismos familiares directos. Porque los temas privados y las comunicaciones descarnadas, se pueden tratar en pareja y en forma privada. Sin tapujos se pueden comentar el uno al otro, que en el fin de año, el ideal sería pasarla solos o con amigos cercanos a los dos, y que para compensar podrían pasar la Navidad con los suegros y padres.

En los sentimientos no se puede gobernar, y es imposible obligar al otro a que tenga que pasar una fecha tan importante como la del fin del año, con los tíos o los sobrinos. Lo mejor es que cada pareja, ponga las cartas son la mesa. Cada uno exprese su opinión, visualice su fiesta ideal, y se intenten complacer mutuamente.

Cada caso y cada pareja, es mundo diferente. Porque sí desafortunadamente se murió un ser querido y muy cercano, en la época navideña, podría preferir viajar y alejarse del murmullo, en lugar de intentar divertirse en una fiesta bulliciosa que no le va a aportar bienestar ni placer.

Para aquellos, que gozan de la parranda y la música, sin duda desearan asistir a la fiesta de fin de año, bien grande y con muchos amigos. Terminar bien tarde y hasta incluir el siguiente desayuno con caldo para pasar el guayabo.

La recomendación para pasar la fiesta de fin de año, es que hagas lo que te parezca, incluye a tu pareja y a los hijos. Pero deja la libertad de decidir. Nunca obligues ni te obligues. Negocia y se feliz. No importa si no se celebra con la familia materna o paterna.