Cómo te van las fiestas

Cómo llevas o sobrellevas las fiestas

Las fiestas darán inicio en breve, pero la planificación, los preparativos, las primeras decisiones y compras ya han empezado. Esto pone nerviosos, incluso tensos, a algunos, y alegres porque están en su salsa a otros. Y tú, ¿cómo llevas o sobrellevas las fiestas?

Cómo pasar las fiestas y sobrevivir en el intento
Cómo pasar las fiestas y sobrevivir en el intento

Puede que necesites acordar con tu pareja con quién pasaréis los principales días de fiesta, puede que debas coordinar con tu familia cuándo y dónde celebraréis alguno de los eventos, y puede que tengas que planear con los amigos qué haréis esta vez para Fin de Año…

Todo son llamadas, emails, mensajes en grupos de Whatsapp y eso significa comunicarse constantemente con todos nuestros conocidos, y también que, producto de estas comunicaciones, hayan malentendidos o pequeños conflictos por intereses de unos y otros.

No todos llevan bien el estrés de las Navidades. Esos compromisos con familia y amigos que no siempre apetecen o esos posibles malentendidos a la hora de planificar y decidir todas las cosas necesarias para las fiestas, desde el menú a los regalos, pasando por los sitios a los que iremos y qué nos pondremos.

Por encima de todo ello, encontramos una presión social generalizada, por la que nos creemos que las navidades son días especiales en que “tenemos que” ser felices, “debemos” ser solidarios, estar alegres, y “estamos obligados” a preparar comidas perfectas, encontrar el regalo perfecto, ser el anfitrión perfecto…


¿Y qué podemos hacer para no dejarnos arrastrar por esa gran presión?

Recomendaciones pueden haber miles, entre ellas, sobre todo, mantener la calma y aplicar sentido común. Pero quizás más interesante y divertido puede ser repasar cómo hemos “sobrevivido” a las fiestas en años anteriores 😉

Recuerda los nervios que pasaste antes de entregar el regalo de Navidad a tu novio o novia las primeras fiestas que pasasteis juntos. Pensabas: ¿le gustará? Y sólo deseabas ver esa sonrisa sincera en su rostro que te lo confirmara.

Piensa en el empacho monumental del año pasado, por el montón de turrones de chocolate y otros dulces que comiste en casa de tus suegros. ¡Qué buenos estaban! ¡Y qué mal te encontraste después! Tres días de dieta para reconducir la situación… ja ja ja… aaaay

No te olvides del momentazo anual reservado para los villancicos. Tus cuñados, tan contentos después de unas copas, lanzándose a hacer un dueto imposible, de una mezcla de canto gregoriano y reggaeton desafinado… Y tú, ¡gravándolos con el móvil!

Acuérdate como hace uno años conseguiste convencer a tu pareja que vuestro regalo de Navidad fuera ese viajecito que tanto te apetecía y que siempre decidíais dejar para más adelante. ¡Por fin!

Todas estas anécdotas y muchísimas más hicieron que sobrevivieras y disfrutaras de las fiestas en el pasado. Y este año, ¡no será menos!

 

“Imagen por cortesía de imagerymajestic/ FreeDigitalPhotos.net”.