Carta de amor, una necesidad

Enviar una Carta de amor

Cartas que escribimos delicadamente o con pasión desbordante, que enviamos con el corazón encogido esperando su respuesta. O cartas a nuestro amor platónico, que jamás llevarán sello, porque no nos atreveremos a reconocerlo…

Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sentido el impulso de dejar por escrito lo que sentimos, ordenar en palabras y sobre un papel nuestras emociones. Muchas razones pueden estar detrás de la acción de escribir una carta de amor.

Carta de amor
Carta de amor, una necesidad

En ocasiones, por trabajo, viajes con familia u otros, nos separamos un tiempo de nuestra pareja. Y, complementario a las necesarias llamadas de teléfono, se nos puede hacer irresistible expresar esa sensación de pérdida, ese “te echo tanto de menos”…

A veces, porqué hay algo que nos está costando mucho decir personalmente a nuestra pareja, y con tiempo y algo de quietud, sentados en nuestro escritorio, encontramos mejor la manera de expresar lo que buscamos. En el escrito de una carta, los matices de nuestros sentimientos toman forma, lo importante se subraya y consigue protagonismo, lo irrelevante pierde peso y no se nombra.

En otros momentos, el ejercicio de poner una palabra tras otra es sólo para nosotros, para ordenar emociones encontradas, preocupaciones interiores. Sólo cuando tenemos claro qué es lo que llevamos dentro, podremos afrontar esa conversación pendiente.

Es durante la adolescencia cuando más acudimos al papel y lápiz (¡o procesador de texto!), quizás porque es cuando sentimos un mayor impacto en nuestras emociones y porque necesitamos poner más orden en éstas.

Si lo piensas… ¿cuándo fue la última vez que escribiste una carta de amor? ¿Y la última que la entregaste? ¿Qué motivos nos llevan a dejar de escribir este tipo de textos?

Las cartas nos aportan reflexión para sentimientos explosivos, pero ¿y cuando estabilizamos nuestra relación…? Quizás es en ese momento que desaparece en cierta medida esa “explosión” de emociones y también la necesidad de poner orden.

Recibir una carta de amor

Hasta el momento hemos hablado siempre desde la perspectiva del que escribe la carta; pero… ¿y desde el punto de vista de quien la recibe?

Recibir una carta de amor es algo que no ocurre todos los días. Puede ser un regalo muy especial que alimenta nuestro amor, muy emocionante por inesperado. Puede presentar la explicación a un comportamiento que no entendíamos y que nos vuelve a acercar más a nuestra pareja. O puede ser la respuesta a una cuestión importante en la relación que necesita la claridad de una reflexión detenida y estábamos esperando tanto…

Así, y ante todo lo que puede aportar una carta tanto para quien la entrega como para quien la recibe, ¿te animarías a volver a escribir a tu amor?

 

“Imagen por cortesía de Simon Howden/ FreeDigitalPhotos.net”.